Aduaneros y militares en la frontera con Chile

Columna
El Diario (Bolivia), 30.03.2017
Milton L. Lérida Aguirre, economista boliviano

ANTECEDENTES

En toda la frontera entre Chile y Bolivia hay puestos de aduana, unos con más o menos infraestructura, pero existen. En cuanto a los puestos militares podemos decir lo mismo.

Según el Tratado de Paz, Amistad y Comercio, firmado el 20 de octubre de 1904 entre Chile y Bolivia, en el sector fronterizo entre Tolapacheta y Pisiga está definida la frontera de la siguiente manera: “Tolapacheta (55) a media distancia entre Chapi y Rinconada, y de este punto en línea recta al portezuelo de Huaylla (56), enseguida pasará por la cumbres de los cerros de Lacataya (57) y del Salitral (58). Volverá hacia el norte yendo en línea recta al cerrito Tapacollo (59), en el salar de Coipasa, y en otra recta al mojón de Quellaga (60), de donde seguirá por otra línea recta al cerrito Prieto (61) al norte de la vega de Pisiga, cerrito Toldo (62), mojones de Sicaya (63), Chapillijsa (64), …” .

Estos puntos están demarcados en las hojas cartográficas, elaboradas por el Instituto Geográfico Militar (IGM), documento en el cual nos basamos para explicar lo que pasa en la frontera con Chile en el sector de Pisiga.

En Pisiga existe un puesto de aduana, donde se realiza los trámites legales para internar mercadería proveniente de Chile. Así mismo, en Pisiga hay un puesto militar que depende del Batallón Mejillones de Guachacalla.

FUNCIONES DE PUESTOS ADUANEROS Y MILITARES

Los aduaneros, asentados en la frontera con Chile, tienen la función de controlar toda mercadería que proviene de y hacia Chile, con el fin de que esta mercadería sea registrada y pague los impuestos que corresponde, mientras que los militares tienen la tarea de controlar el territorio, tal como manda la Constitución Política del Estado.

Sin embargo, desde hace tiempo los funcionarios de la Aduana boliviana en la frontera con Chile se han dedicado a cobrar diezmos y/o extorsionar a los comerciantes con la venia y conocimiento de altas autoridades bolivianas. Estos hechos son frecuentes en la frontera con Chile y es por eso que existen grandes cantidades de mercancía en el mercado nacional que no pagan impuestos.

Por otro lado, los militares en los últimos años han seguido el mismo camino que los aduaneros y es por eso que participan en los supuestos operativos de control en la frontera, cuando, en realidad, los miembros de los puestos militares son los que cubren el contrabando a partir de la frontera hasta un punto más lejano posible al interior de Bolivia.

LA MERCADERÍA EN CHILE ES LEGAL

La mercadería que se comercia en la zona franca de Iquique es legal y cualquier ciudadano, sea chileno o extranjero, puede comprar cualquier tipo de mercadería. Los extranjeros que compren mercadería tienen un plazo de 3 a 5 días para que la mercadería salga de territorio chileno y el transporte debe realizarse en vehículos chilenos. Este transporte de mercancía se realiza hasta el último milímetro de la frontera con Bolivia y allí es depositada para que el comerciante boliviano lo recoja en camiones u otro medio de transporte. Hasta ese punto, el tráfico de la mercadería, en territorio chileno, es legal.

En el caso que ha ocurrido el domingo 19 de marzo de 2017 en territorio chileno, es una actitud que esta fuera de la ley. El asalto, secuestro y/o incautación que pretendían realizar los 7 aduaneros y 2 militares bolivianos, en territorio chileno, es un hecho que se ha develado y ahora es de conocimiento de todo el pueblo de Bolivia.

La verdad y lo lógico es que las 9 personas debían esperar que la mercadería pase de territorio chileno al territorio boliviano para luego proceder a la incautación y entregarla a las oficinas de Pisiga, pero la verdad es que estas 9 personas querían decomisar la mercadería en territorio chileno para apoderarse del 100% de la misma y así quedarse con este valor.

MERCANCÍA DE CONTRABANDO INGRESA CON VENIA DE AUTORIDADES

La verdad es que existe un padrinazgo de parte de las autoridades y esto no es una novedad y así ha ocurrido desde hace mucho tiempo, lo novedoso de hoy es que participan los militares en estos actos de “control” aduanero y se convierten en guardianes del contrabando, dejando de lado la misión que les asigna la Constitución Política del Estado. Además, los militares que antes iban a la frontera eran sargentos o a lo máximo Sub Oficiales, hoy se pelean los oficiales para ir a la frontera.

Por otro lado, hay voces que señalan que los funcionarios de la aduana, hoy detenidos en Chile, tienen una conexión estrecha en la aduana y con los altos funcionarios del Gobierno central y es por eso que se hace mucho eco en las autoridades de La Paz para obtener su libertad antes que se conozca más detalles terribles, que pueden delatar o comprometer a la misma administración del Estado.

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