Conexión aérea hacia Isla de Pascua cumple 50 años y rapanuís exigen control migratorio

Reportaje
El Mercurio, 12.03.2017
Mauricio Silva
A fines de la década de los 60, la vida isleña sufrió severos cambios. El arribo de visitantes, incipiente primero y masivo después, transformó su economía 

A las 10:56 horas del 6 de marzo de 1967, un avión se posaba por primera vez sobre la recién pavimentada pista de Mataveri. En el DC-6B de la FACh, llegaba el ministro de Defensa, Juan de Dios Carmona, quien antes del descenso, al avistar la isla, telegrafió a La Moneda: "Se inicia una etapa de progreso y comunicación con este importante punto de nuestra nación".

Con esto se daba por inaugurada la ruta aérea a Isla de Pascua. En menos de un mes, el 3 de abril, una nave similar, pero de la entonces estatal Línea Aérea Nacional, concretaba el primer vuelo comercial: 28 turistas eran recibidos por rapanuís con atavíos típicos. El arribo impactó a los 1.200 isleños, que desde que el coronel de la FACh Roberto Parragué aterrizara en 1951, pocas veces habían visto levantarse el polvo rojizo en la pista improvisada a los pies del volcán Rano Kau. Uno de aquellos en los que caló hondo el hecho fue un niño de ocho años, Pedro Edmunds Paoa.

"Convulsionó el ambiente familiar", recuerda Edmunds Paoa, hoy alcalde de la isla. "Con 10 hermanos ocupábamos tres habitaciones. Pero en casa nos dijeron 'todos los pajarracos, fuera', pues había que hacer espacio para alojar a los visitantes. Aparte de 3 o 4 casas acomodadas, la mayoría en la isla vivíamos en rucas o cuevas", agrega.

Los rapanuís, que ya eran diestros artesanos que comerciaban con expediciones científicas y militares de una base estadounidense asentada en Pascua, potenciaron sus emprendimientos. Si entonces no contaban con electricidad ni comodidades modernas, hoy el 80% vive del turismo y prospera al amparo de 55 restoranes y hoteles.

Roberto Parragué Opazo (73), hijo del pionero aviador, recuerda la cuidadosa planificación que su padre debía efectuar en esos vuelos. "La navegación era astronómica (con instrumentos que se guían por las estrellas). Se requería gran precisión para un viaje de 3.750 km sin posible recarga de combustible", recuerda.

Parragué Opazo, quien durante 45 años fue piloto de la actual LATAM, fue testigo de cómo los nuevos modelos de avión incrementaron el flujo de pasajeros. A los Boeing 707 sucedieron los Douglas DC-10, luego los Boeing 767 y finalmente, en 2015, los Boeing 787. El tiempo de viaje se redujo de 10 horas a cuatro, y el número de pasajeros pasó de 80 a los actuales 313 por vuelo, los que hoy alcanzan una frecuencia de 11 a la semana. Si en 1976 la ruta fue ocupada por 9 mil personas, en 2016 fueron 215 mil.

Ello ha contribuido a la actual población de Pascua, que llega a 6 mil habitantes. Más del 40% son continentales atraídos por el boom turístico y la exención de impuestos y que pugnan por laborar allí. "Hay riesgo de que las costumbres y el idioma se pierdan", reclama la consejera regional Tarita Alarcón Rapu, quien apunta además a la frágil ecología de la isla. "La compañía de electricidad y agua potable no tiene capacidad de instalar un medidor más", explica.

El presidente de la Cámara de Turismo, Edgard Hereveri, advierte que la comunidad clama por el pronto despacho de la ley que regula el derecho a trasladarse y residir en la isla. Esta normativa fija requisitos como tener pasaje de regreso, y faculta a un Consejo de Gestión de Carga Demográfica, integrado por rapanuís, para aplicar restricciones.

DATOS:

-107.999 pasajeros arribaron a Isla de Pascua en 2016 y salieron 107.558.

-11 meses en el Congreso lleva el proyecto que regula residir, permanecer y viajar hacia y desde el territorio especial de Isla de Pascua.

No hay comentarios

Agregar comentario