Hacer lo que nos conviene

Columna
El Mercurio, 24.11.2018
Hernán Felipe Errázuriz, abogado y ex ministro de RREE

¿Alguna vez hubo relaciones más estrechas entre los presidentes de Chile y Argentina, como las de Piñera y Macri? ¿Cuándo, antes, Brasil consideró a Chile como un referente, como lo ha expresado el Presidente Bolsonaro? ¿En algún momento se ha experimentado la actual densidad en las relaciones con Perú? ¿En qué período de nuestra historia hemos tenido la presente autonomía para negociar con Bolivia, sin presiones sobre nuestra soberanía? Además, con el cambio de gobierno en Ecuador, se han superado pasados desencuentros, mientras se vigorizan las buenas relaciones con Colombia, Paraguay y Uruguay.

Difícil encontrar a otro país, en la región, fuera de Chile, en mejores condiciones y con mayores afinidades con los planes de la mayoría de los gobiernos de América Latina.

Por décadas se ha fortalecido nuestra institucionalidad y economía, ahora reimpulsada por el actual gobierno. El favorable panorama político regional es producto del fracaso de los populismos sudamericanos, con dos únicos moribundos sobrevivientes: los regímenes de Bolivia y Venezuela.

No es que no tengamos problemas internos, obstaculización y magnificación de los problemas por las élites opositoras e importantes desafíos internacionales. Tenemos debilidades evidentes con repercusiones en la imagen exterior, como la violencia en La Araucanía. Las falencias nacionales son menores a las prevalecientes en Latinoamérica, azotada por mayor pobreza, inseguridad, desequilibrios presupuestarios, narcotráfico, inestabilidad y corrupción.

Algunos siguen prefiriendo que Chile asuma liderazgos en la región y aparentes lucimientos en foros mundiales: me parece secundario.

Debemos dar prioridad a los asuntos vecinales y regionales: formular una política moderna con Bolivia, posdemanda de La Haya; resolver fuera de esa Corte los problemas de recursos hídricos compartidos con nuestros tres vecinos; buscar formas para apoyar a Argentina en su crisis económica y convenir la única zona no demarcada de nuestra frontera, en Campo de Hielo Sur; definir las futuras relaciones con Venezuela ante el próximo inicio del nuevo período de Maduro, cuya elección declaramos fraudulenta; lograr mayor acercamiento con el nuevo Presidente de México para fortalecer la Alianza del Pacífico (el Presidente Piñera debería concurrir a su inauguración); hay que tomar posiciones definitivas sobre Unasur, Mercosur y el Pacto de Bogotá; acordar posiciones comunes sobre la crisis migratoria; robustecer la integración, aunar fuerzas en contra del proteccionismo y aumentar nuestras exportaciones a la región. Es profunda la brecha comercial y desequilibradas son las inversiones de los países de la región en Chile respecto de las nacionales.

Chile tiene una oportunidad única para promover sus intereses en Latinoamérica. Debemos aprovechar este momento, sin precedente en nuestra historia diplomática.

Se puede definir a la diplomacia como el arte de permitir que otros hagan lo que nos conviene. Están dadas las condiciones para lograrlo. Dependerá de la gestión de la política exterior.

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