‘Tenemos todas las de ganar si construimos una buena relación con Chile’

Entrevista [Pedro Pablo Kuczynski, candidato presidencial peruano]
La Tercera, 17.04.2016
Francisco Artaza
  • Pedro Pablo Kuczynski busca convertirse en el próximo Presidente de Perú. En esta entrevista, PPK revela algunas claves de lo que sería su gobierno y envía un mensaje a Chile: ?Tenemos que buscar la forma de mantener la mejor relación?

La del domingo pasado fue una enorme victoria para el economista y político peruano Pedro Pablo Kuczynski, cuando logró con el 21% de lo votos pasar a la segunda vuelta presidencial. Pero él sabe que tiene por delante un desafío aún mayor con miras al balotaje del 5 de junio próximo: aglutinar el voto antifujimorista y construir los acuerdos necesarios para vencer a la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, todo esto sin levantar una campaña hostil contra su principal rival, quien tiene la mayoría del Congreso. “Confío en que hay un grupo grande de gente que podría votar por nosotros en esta segunda vuelta”, asegura al teléfono, desde su casa en el barrio limeño de San Isidro, este ex ministro de Minería y de Economía, en esta entrevista en la que deja en claro que en un eventual gobierno suyo buscará construir una buena relación con Chile. “Tenemos mucho que ganar si trabajamos juntos en esta esquinita del mundo”, afirma PPK.

Esta ha sido una de las elecciones más reñidas de los últimos años. ¿Cuál fue el momento más complejo de la campaña para usted?

Para nosotros, el momento más complejo de la campaña fue cuando nos estancamos. En enero tuvimos que hacer un cambio de estrategia, un cambio de asesores y consejeros, y volvimos a subir en las encuestas. Entremedio se produjo el fenómeno de Verónika Mendoza, quien subió en las encuestas en las últimas semanas.

Verónika Mendoza ha dicho que será oposición tanto a usted como a Keiko Fujimori. ¿Ve posible un entendimiento con los equipos de Mendoza para conseguir el respaldo que necesita para ganar la segunda vuelta?

Nosotros tenemos un programa de gobierno que tiene muchas de las prioridades sociales de las cuales habla el Frente Amplio (conglomerado de izquierda que respaldó a Mendoza), como, por ejemplo, el apoyo al sector agrícola, el fortalecimiento de la salud pública, el acceso al agua potable, claro que nuestros planteamientos son desde una perspectiva práctica, mientras que la de ellos tiene un contenido más ideológico. Sin embargo, creo que nuestras prioridades sociales son muy claras y podrían permitir un acercamiento a la gente de Mendoza, a pesar de los ruidos iniciales.

Tal como ocurrió en 2011, ¿usted espera que algunas personalidades se sumen a su campaña para impedir un triunfo del fujimorismo?

Ciertamente. Mario Vargas Llosa ya ha declarado en numerosas oportunidades que me apoya y habrá otros que lo harán en el curso de las próximas semanas. Estamos trabajando en esos contactos desde el mismo domingo en la noche, después de que se conocieron los resultados de las elecciones.

Si gana la Presidencia el 5 de junio próximo estará obligado a gobernar con un Congreso con una amplia mayoría en manos del fujimorismo. ¿Ve posible llegar a acuerdos de gobernabilidad con el fujimorismo?

Lo que habrá que hacer es fijar una agenda legislativa, la que se tendrá que negociar. A nosotros, los grandes temas que nos interesan son reactivar la inversión pública, la que ha caído en los últimos años, y con la situación fiscal bastante sólida que tiene el Perú, eso no debería ser un problema. En segundo lugar, queremos entrar a temas como el agua potable, la salud pública, que son temas a los que nadie se puede oponer. Pero sí hay otros temas que pueden ser más controversiales. Nosotros consideramos que es indispensable hacer una reforma al sistema judicial, a las fiscalías, y eso podría ser más complicado de llevar a cabo sin una mayoría en el Congreso. Pero, en fin, todo eso hay que plantearlo, negociarlo, nuestro programa está en blanco y negro, todo está escrito.

Si después va a estar obligado a negociar con el fujimorismo, ¿cómo piensa articular una estrategia de campaña que aglutine al antifujimorismo, pero al mismo tiempo no sea agresiva en contra de Keiko Fujimori?

Vamos a tener que hilar muy fino, como se dice, para crear un ambiente de oposición al fujimorismo, pero sin tirar por la borda la posibilidad de entendimientos futuros y así dejar la puerta abierta para un acuerdo legislativo. Tendré que pensar muy bien la forma que toma esto. Nosotros tendremos aproximadamente una bancada de 20 congresistas de un total de 130 parlamentarios, es decir, un 15% más o menos.

¿Cuáles son las principales diferencias que tiene usted con Keiko Fujimori?

Una de las principales diferencias con Keiko Fujimori es que nosotros no creemos en las autocracias. Consideramos que las cosas se pueden hacer sin apelar a la fuerza. Keiko siempre ha resaltado que fue la primera dama de su padre, aunque no se trata de un título constitucional del Perú, con eso ella está, sin decirlo, avalando lo que hizo el gobierno de su padre. Pero, al mismo tiempo, ella ha dicho que no está de acuerdo con muchas cosas que pasaron en el gobierno de su padre. Está tratando de mantener los equilibrios, es una circunstancia nada fácil.

Usted podría llegar a la Presidencia el 5 de junio próximo con un Perú que dejó de ser la niña bonita de la región en términos de crecimiento económico y con un continente que está pasando una fuerte desaceleración. ¿Cuáles son las primeras medidas que pretende tomar de llegar a Palacio Pizarro?

Lo principal es reactivar la economía del Perú. ¿Cómo se hace eso?, reviviendo la inversión pública, que ha caído porcentualmente en términos nominales en los últimos años. Nosotros pretendemos reactivar la inversión pública al menos al nivel en que estaba hace dos años. Segundo, tenemos que hacer un régimen mucho más fácil, para que las pequeñas empresas puedan desarrollarse de manera formal. En Perú, las pequeñas empresas generan mucho empleo informal, pero de esa manera no vamos a llegar jamás a la modernidad. Tenemos que hacer un cambio para que esas pequeñas empresas sean parte del sistema, tengan acceso al crédito. En tercer lugar, queremos destrabar un montón de cosas que en estos momentos están parando la inversión en algunos proyectos industriales y mineros. En cuarto lugar, queremos masificar el uso del gas natural. En el sur y norte del país ese proyecto está andando, pero muy lentamente. Todo eso, más nuestro plan de expansión del agua potable para todos los pueblos y ciudades del país, deberían permitirnos alcanzar dos o tres puntos de crecimiento adicionales, sólo gracias al estímulo de la inversión público y privada. Creo que es perfectamente factible, aun con los términos de intercambio desfavorable que hay en estos momentos, a raíz de la situación económica de China, que volvamos a crecer en el Perú a un 5% o quizás 6%. Lo más llamativo es que eso ya lo hice una vez, el año 2001: cuando asumí las finanzas en el gobierno de Toledo estábamos con crecimiento negativo, con un precio del cobre en los 70 centavos la libra, y en menos de un año llegamos a un crecimiento del 5%. Confío en que podemos volver a hacerlo. Tenemos un excelente equipo económico, algo que Keiko Fujimori no puede decir.

Algunos analistas sostienen que la región está experimentando un giro hacia la derecha con el triunfo de Macri en Argentina y el hecho de que la Presidencia del Perú se dispute entre dos candidatos de derecha…

Yo no me considero de derecha, pese a lo que muchos comentaristas sostienen acá en Perú. Sí estoy de acuerdo en que hay un giro hacia posiciones más abiertas en la región en estos momentos y el ejemplo más representativo es el de Argentina.

¿Usted no se considera un político de derecha liberal?

Creo en la economía de mercado, pero soy más bien un hombre de política social. Estoy muy influenciado por mi historia personal  (es hijo de un médico polaco alemán que huyó de la Alemania nazi en 1939 y que llegó a Perú a trabajar en proyectos de salud rural y en un leprosario en Iquitos, cerca de la frontera con Brasil). Creo en la salud pública, en educación pública, no me voy a romper la cabeza discutiendo si hay que privatizar el agua potable, nosotros vamos a iniciar los trabajos de expansión del acceso de agua potable, en el que los usuarios sean partícipes de esto, pero no voy a perder cinco años discutiendo si se debe concesionar. En eso soy muy práctico. Me parece que lo que han dicho algunos en Perú, lo que han afirmado algunos medios, de que soy un hombre de derecha liberal, no es verdad, no es más que una caricatura.

Relación con Chile

Usted conoce bien la realidad chilena, ¿cuál es su opinión sobre el proceso de reformas que lleva adelante el gobierno de Michelle Bachelet?

No conozco el detalle. Sí creo que hay temas que debieran ser abordados, por ejemplo el tema de las pensiones, que se ha discutido mucho, se necesita hacer cambios. El esquema que desarrolló Pepe Piñera hace más de 30 años ya pasó su época, hay que quitar el monopolio a los fondos de pensiones y permitir que haya fondos previsionales que puedan ser manejados por cualquier institución financiera, obviamente con la supervisión y control necesarios. Pero es importante hacer cambios en esa materia. Aquí en el Perú, donde hemos seguido un camino similar al de Chile, también tenemos que ver eso. En el Congreso peruano en estos momentos hay una discusión sobre los cambios que se deben hacer. No digo que el modelo estuvo mal, estuvo bien para su época, pero han pasado más de 30 años y es hora de hacer algunos cambios.

¿Qué importancia le asignaría en un eventual gobierno suyo a la relación bilateral con Chile?

Nosotros queremos tener buenas relaciones con todo el mundo. Tenemos la Alianza del Pacífico con México, Colombia y Chile, y para nosotros esa alianza es de la mayor importancia. Por ahora, es una alianza más bien política que económica, pero tenemos que operar dentro de ese marco. Espero que con el tiempo, Argentina, Uruguay y el mismo Brasil puedan ir cambiando un poco el rumbo.

¿Cómo califica la forma en que Perú y Chile han manejado su relación bilateral?, da la impresión de que siempre partimos bien y que, por una u otra razón, terminamos con problemas…

Es un tema sensible aquí por razones históricas. Pero tenemos que buscar la forma de llevar la mejor relación con Chile. Perú tiene un intercambio comercial enorme con Chile, incluso, tenemos superávit comercial. Tenemos más de cien mil peruanos viviendo y trabajando en Chile, creo que tenemos todas las de ganar si construimos y mantenemos una buena relación con Chile.

El triunfo de Macri generó un impacto positivo entre los empresarios e inversionistas chilenos por retomar negocios en Argentina, ¿si usted gana en Perú podría generar un entusiasmo similar?

Pero hay una diferencia con Argentina. Las inversiones chilenas allá se pararon, acá no. En Perú todos los años ha habido grandes inversiones chilenas, mucha actividad en sectores del retail, finanzas; Lan es, por lejos, la principal línea área en el Perú. Lo que implica eso es que hay que seguir trabajando juntos.

¿Qué cosas se puede y deben mejorar para que la relación bilateral sea normal, sin que se vivan estos periódicos episodios de conflicto?

Hay que evitar que las cosas lleguen a crisis, al retiro de embajadores. El embajador de Chile en Perú  (Roberto Ibarra) debió irse a Santiago, después de varios meses volvió. El es una persona maravillosa, la verdad es que me dio una pena enorme todo eso que pasó.

¿El tema del llamado triángulo terrestre será una materia prioritaria para su gobierno?

Hay que trabajar ese tema. Los gobiernos duran cinco años, así que tampoco tenemos tanto tiempo, hay que trabajar rápido.

De ser electo Presidente, ¿va a pedir al Congreso que agilice la tramitación de los decretos y leyes que están pendientes para la ejecución del fallo de La Haya?

No sé qué leyes y decretos están todavía pendientes, pero el fallo de La Haya es claro, y si hay algunas cosas que están pendientes para su materialización se tienen que hacer sin lugar a dudas.

¿Qué mensaje les enviaría a los chilenos de lo que deben esperar de un eventual gobierno suyo?

Que en Perú vamos a tener un gobierno ordenado, con gran dinamismo, queremos que el Perú sea un país moderno, que entre, por ejemplo, a la Ocde, como ya lo hizo Chile, y que tenemos mucho que ganar si trabajamos juntos en esta esquinita del mundo. Para el Perú, la Alianza del Pacífico, incluyendo a Chile, es un importante aliado.

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