De Politkovskaya a Litvinenko: Los otros casos de envenenamiento a prominentes figuras rusas

Reportaje
La Tercera, 22.08.2020
Cristina Cifuentes

La sospecha de que el líder opositor ruso, Alexei Navalny, fue envenenado con un té, recuerda una serie de casos similares. Se trata de una vieja táctica de los servicios de seguridad rusos que data desde la era bolchevique.

El político opositor ruso Alexei Navalny se encontraba hoy en coma y conectado a un respirador en una unidad de cuidados intensivos de un hospital de Siberia tras sentirse mal por un presunto envenenamiento durante un vuelo. El político de 44 años y enemigo del Presidente de Rusia, Vladimir Putin, se sintió mal en un vuelo de regreso a Moscú desde Tomsk, una ciudad en Siberia, explicó su portavoz, Kira Yarmysh, en Twitter.

El avión en el que viajaba hizo un aterrizaje de emergencia en Omsk, Siberia, añadió Yarmysh, señalando que el opositor sufría un “envenenamiento tóxico”. “Está en coma en estado grave”, añadió.

Según Yarmysh, el político debió haber consumido algo en el té que tomó por la mañana en una cafetería del aeropuerto antes de embarcar. “Los médicos dicen que la toxina se absorbió más rápido con el líquido caliente”, explicó.

El año pasado, Navalny fue trasladado a un hospital desde la cárcel en la que cumplía una sentencia tras un arresto administrativo, por lo que su equipo dijo que era un presunto envenenamiento. Los doctores señalaron entonces que sufrió una grave reacción alérgica y le dieron el alta para regresar a prisión al día siguiente.

El envenenamiento es una vieja táctica conocida de los servicios de seguridad ruso contra los opositores que data desde la era bolchevique. A continuación una lista de algunos casos.

 

Alexander Litvinenko

Es quizás uno de los casos más conocidos. El coronel Alexander Litvinenko, exagente del KGB, desertó de Rusia en 2000 y huyó a Londres. El 1 de noviembre de 2006 cayó enfermo luego de beber té mezclado con polonio 210 radiactivo. Murió el 23 de noviembre de ese mismo año. Una investigación británica encontró que agentes rusos lo mataron. Sin embargo, Moscú ha negado cualquier participación.

Antes de su muerte, ocurrida en 2006, Litvinenko reveló a periodistas la existencia de un laboratorio secreto de veneno en Moscú que data de la era soviética. También acusó a Moscú de estar detrás del envenenamiento con dioxinas del Presidente ucraniano Viktor Yushchenko en 2004.

 

Anna Politkovskaya

Su caso de envenenamiento es muy parecido al de Navalny. La periodista de investigación, crítica de los abusos en Chechenia, recibió varias amenazas de muerte. En 2004, se enfermó gravemente después de beber té, mientras viajaba en un avión. Dijo que fue envenenada para que no reportara sobre la toma de una escuela en el sur de Rusia en 2004 por parte de separatistas islámicos.

Dos años después, Politkovskaya fue asesinada a tiros afuera de su casa en Moscú. Cinco hombres fueron condenados por llevar a cabo el homicidio, pero nadie por ordenarlo.

 

Vladimir Kara-Murza

El periodista y activista Vladimir Kara-Murza Jr. ha sido hospitalizado dos veces con síntomas de intoxicación en 2015 y 2017. Fue aliado del líder de la oposición rusa Boris Nemtsov, quien fue asesinado a tiros en 2015 mientras cruzaba un puente muy cerca del Kremlin, y del oligarca convertido en disidente Mikhail Khodorkovsky.

Kara-Murza casi muere de insuficiencia renal en el primer incidente. Se sospecha envenenamiento pero no se ha determinado la causa. En 2017, fue hospitalizado por un padecimiento similar repentino. Su esposa dijo que los médicos confirmaron que fue envenenado.

 

Sergei y Yulia Skripal

Sergei Skripal era un espía ruso que se convirtió en agente doble para Reino Unido. Se enfermó en la ciudad británica de Salisbury en 2018. Las autoridades dijeron que Skripal y su hija Yulia fueron envenenados con el agente nervioso de grado militar Novichok. Los dos pasaron semanas en estado crítico. Londres culpó a la inteligencia rusa, pero Moscú negó cualquier papel en el incidente.

 

Pyotr Versilov

Verzilov, miembro del grupo de protesta ruso Pussy Riot, terminó en una unidad de cuidados intensivos después de un presunto envenenamiento en 2018. Los médicos alemanes que lo trataron dijeron que una intoxicación era “altamente plausible”. Al final se recuperó.

No hay comentarios

Agregar comentario