El informe oficial de Inteligencia de EE.UU. denuncia la dependencia de Maduro de Rusia

Reportaje
ABC, 16.04.2021
David Alandete, corresponsal en Washington

Es el primer análisis de inteligencia en dos años, y ha sido elaborado por el nuevo equipo de Biden

La nueva cúpula de inteligencia de Estados Unidos, designada por Joe Biden, ha identificado las injerencias de Rusia como la mayor amenaza para Iberoamérica, en especial por su creciente apoyo a los regímenes de Cuba y Venezuela. En un informe anual para el Capitolio que no se publicaba en dos años, por las tensiones de Donald Trump con las agencias de inteligencia, estas últimas afirman que:

«en el continente americano, Rusia ha reforzado su apoyo a Venezuela y a Cuba y ha utilizado la venta de armas y los acuerdos energéticos para tratar de ampliar el acceso a los mercados y recursos naturales en América Latina, en parte para contrarrestar algunos de los efectos de las sanciones».

La nueva directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, ha comunicado a la comisión de Inteligencia del Senado que China y Rusia son las principales amenazas geoestratégicas para EE.UU. Según Haines:

«China es un rival cada vez más fuerte, que desafía a EE.UU. en múltiples ámbitos, especialmente el económico, militar y tecnológico, y está presionando para cambiar las normas globales. Rusia está presionando a Washington donde puede a nivel global, empleando técnicas que incluyen el uso de la fuerza».

Especialmente preocupante para Washington es el desembarco ruso en Venezuela, a cuyo régimen apoya abiertamente el Kremlin con asistencia militar. La amenaza, dice el informe, afecta no sólo a EE.UU., sino también a sus aliados en Europa.

«Moscú continuará empleando un gran abanico de tácticas destinadas a socavar la influencia de EE.UU., desarrollar nuevas relaciones internacionales, dividir a socios y debilitar las alianzas occidentales, y demostrar la capacidad de Rusia para influir a nivel global como un actor importante en un nuevo orden internacional multipolar», asegura.

Esa influencia rusa pasa por dejar huella en Iberoamérica, algo que el Kremlin hace con su injerencia en Cuba y Venezuela. Este último país tiene un gran riesgo de desestabilizar la región.

«La crisis política y económica en Venezuela continuará, lo que mantendrá el éxodo de venezolanos al resto de la región y agregará tensión a los gobiernos que se enfrentan a algunas de las tasas de infección y muerte por Covid19 más altas del mundo», asegura.

 

Para contrarrestar las sanciones

Están convencidas las agencias de inteligencia de EE.UU. de que Venezuela y Cuba sobre todo se han puesto en manos del Kremlin para poder contrarrestar los efectos del duro régimen de sanciones aplicado por Trump. Biden aún no ha formulado una política clara sobre sanciones con respecto a ambos regímenes, y de momento mantiene las que ya están en pie.

En general, sobre Iberoamérica, el informe asegura que «verá puntos álgidos de volatilidad en el próximo año, que incluyen elecciones disputadas y protestas populares violentas». «América Latina celebrará varias elecciones presidenciales y legislativas este año, algunas de las cuales, como Honduras y Nicaragua, se están produciendo en medio de entornos fuertemente polarizados en los que probablemente surgirán acusaciones de fraude», añade el texto.

Además de Haines, el informe ha sido elaborado y respaldado por el nuevo director de la CIA, William Burns, el director del FBI, Christopher Wray, el director de la Agencia de Seguridad Nacional, el general Paul Nakasone, y el director de la agencia de Inteligencia de Defensa, el teniente general Scott Berrier.

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