Groenlandia celebra este martes unas elecciones en las que está en juego la independencia

Reportaje
ABC News, 05.04.2021
Rosalía Sánchez

Desde la adopción de un nuevo Estatuto de Autonomía en 2009, la isla, de 56.421 habitantes y dos millones de kilómetros cuadrados (el 80% cubierto por hielo), ha visto su subsuelo como base de una futura separación de Dinamarca

Groenlandia no está en venta, eso se lo dejó muy claro Dinamarca a Donald Trump en 2019, cuando el expresidente de EE.UU. intentó comprar la isla, pero sí busca con urgencia inversiones extranjeras que permitan diversificar su economía y dar pasos hacia la independencia.

La explotación de unos yacimientos de tierras raras en Kuannersuit, una de las mayores reservas del mundo situada en el sur de su territorio, por parte de una empresa australiana con capital chino, causó el pasado mes de febrero una fuerte polarización de la opinión pública y una crisis política que dio lugar a su vez a las elecciones anticipadas que se celebran hoy. Un sondeo realizado por la Universidad de Groenlandia avanza que el mayor partido de la oposición, Comunidad para el Pueblo, ganará estos comicios y cerrará el yacimiento, puesto que su campaña defiende que «la mejor forma de ganar independencia es mejorar la producción de alimentos». Erik Jensen, exministro de Minería y líder del partido socialdemócrata Siumut, defiende en cambio la explotación de estos recursos como fuente rápida de recursos y capacidad de autogestión. Más que los 31 escaños que componen el Intsisartut, lo que hay en juego en estas elecciones es un encubierto referéndum sobre los planes independentistas.

 

Independencia y subsuelo

Desde la adopción en 2009 de un nuevo Estatuto de Autonomía, que recoge el derecho de autodeterminación, la isla, de 56.421 habitantes y dos millones de kilómetros cuadrados (el 80% cubierto por hielo), ha visto su subsuelo como base de una futura separación de Dinamarca.

El hecho de ser uno de los territorios más afectados por las consecuencias inmediatas del calentamiento climático, sin embargo lleva a partidos como Inuit (IA), ecologistas, a oponerse a la explotación minera por motivos medioambientales. «En Groenlandia, tenemos aire puro, una naturaleza con la que vivimos en armonía y no queremos destruir eso, por ese motivo y por la defensa de la población indígena, es mejor dejar las cosas como están», defiende Mariane Paviasen, diputada de IA y consciente de que sin la mina, Groenladia seguirá dependiendo de los 200 millones de euros anuales que la isla recibe anualmente de los presupuestos generales de Dinamarca.

Groenlandia podría optar por otras vías para impulsar su desarrollo económico, como la exportación de arena o de abonos naturales, el turismo o la agricultura. La pesca, que actualmente representa el grueso del PIB local y el 90% de sus exportaciones, continúa creciendo, pero Jensen ha dejado claro en su campaña electoral que ese es un proceso demasiado largo y por ello incompatible con la obtención de la independencia a corto y medio plazo. Los sondeos avanzan un 36% en la intención de voto para Inuit, mientras que Siumut obtendría un 23,2%. Pero el resultado de las elecciones sigue siendo incierto, pues al mismo tiempo habrá comicios municipales y el Siumut cuenta con ventajas en las votaciones regionales.

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