Entrevista (Fernando Schmidt A., embajador ® y exsubsecretario de RREE) El Líbero, 14.01.2026 Magdalena Olea
En conversación con El Líbero, el ex subsecretario de Relaciones Exteriores y exembajador realizó un balance del gobierno en materia internacional, y sostuvo que «la política exterior en el gobierno de Boric no fue prioridad». Sobre la candidatura de Bachelet a la secretaria general de la ONU, aseguró que el momento es «negro» y que «el panorama que se cierne sobre Naciones Unidas es bastante negativo».
En el programa «Mirada Líbero», el ex subsecretario de Relaciones Exteriores y ex embajador de Chile, Fernando Schmidt, realizó un balance crítico de la política exterior del gobierno de Gabriel Boric, asegurando que “no fue una prioridad”. También, abordó el complejo escenario de Naciones Unidas y la eventual candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General del organismo, y analizó los conflictos en Venezuela, Cuba e Irán.
«La política exterior en el gobierno de Boric no fue prioridad»
“La política exterior en el gobierno de Boric no fue prioridad», afirmó Schmidt, asegurando que ésta estuvo marcada por una excesiva ideologización de las relaciones internacionales, y aludiendo a un reciente balance oficial del propio gobierno. “Hace poco publicaron los mil grandes éxitos… Y la política exterior está ubicada en el lugar 930 en adelante, lo que da una idea clara de cuál fue la importancia que ésta tuvo para el gobierno”, dijo en referencia a los «1000 avances» que publicó el Ejecutivo esta semana.
Así, sostuvo que «el balance en relaciones exteriores es negativo», y que este enfoque se reflejó en una falta de diálogo presidencial con países vecinos. “Los presidentes de Chile y Argentina no se hablan, los presidentes de Chile y Perú no se hablaban, con Bolivia la relación es fría y distante. Es decir, la relación ha sido ideologizada (…). La relación con los países limítrofes se ha mantenido en un plano técnico, no en el plano presidencial”, señaló.
Y agregó que «aquí Boric ha cometido un error brutal. No se puede politizar la relación entre Chile y Argentina, entre Chile y Perú, entre Chile y Estados Unidos. No tiene apellido político, responde a intereses permanentes. Da lo mismo que me guste o no me guste Trump, tengo que entenderme con él, y tengo que buscar todos los mecanismos para llegar a los círculos y al lenguaje que Trump entiende».
A su juicio, esta situación no puede atribuirse solo a Cancillería. “Si un presidente de la República no se habla con los presidentes de los países vecinos, eso es un baldón sobre la presidencia Boric”, afirmó, calificando el balance internacional del gobierno como “definitivamente negativo”.
De cara al futuro, Schmidt señaló que el presidente electo José Antonio Kast enfrentará un desafío geopolítico relevante. “Tenemos que recuperar los lazos con los países vecinos”, afirmó, destacando también la importancia de Brasil y del vínculo con el presidente Lula da Silva.
Además, subrayó la relevancia de reforzar la política oceánica y antártica. “La política antártica es crucial. Nos posiciona a nivel regional y global”, añadió.
«La expresidenta Bachelet debiera dar un paso al costado»
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue el análisis del exsubsecretario sobre la eventual candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU.
Para Schmidt, el contexto actual juega claramente en contra… “Estados Unidos se acaba de retirar de 66 organismos de Naciones Unidas”, explicó, subrayando que “si el 27% o 30% del producto mundial no participa de esos organismos, es bien difícil que las resoluciones que emitan sean representativas”.
En ese contexto, fue categórico: “Yo creo que la expresidenta Bachelet debería dar un paso al costado”. Y dijo que “ser secretaria general de Naciones Unidas implica ser capaz de armar un acuerdo entre las grandes potencias, con el objeto de poder revivir las Naciones Unidas que surgieron en 1945, y eso requiere el respaldo de países muy potentes”. «No digo que ella no sea capaz, pero necesita tener el respaldo de países muy potentes que puedan apoyar una acción de esta naturaleza”, afirmó.
E insistió en que “este momento es negro, el panorama que se cierne sobre las Naciones Unidas es bastante negativo”, agregando que la relación de Chile con Estados Unidos también incide directamente en este escenario.
«El vacío de Maduro hay que llenarlo con alguien que pueda manejar»
Respecto a Venezuela, Schmidt sostuvo que uno de los principales objetivos de Estados Unidos, tras la captura de Nicolás Maduro, ha sido evitar un vacío de poder.
«La intervención tenía que estar seguida de llenar el poder, de modo que no se vaya de las manos, especialmente en un país como Venezuela, donde el poder está sumamente fragmentado (…). Quien tenía el control era Nicolás Maduro. El vacío de Maduro hay que llenarlo con alguien que pueda de algún modo manejar, mal o bien, estas situación”, sostuvo.
Sobre el rol de Delcy Rodríguez, fue cauteloso: “Está por ver cuán leal es a todas esas facciones y cuán creíble es para el Departamento de Estado y la Casa Blanca. Lleva poco más de una semana en el poder”.
Si bien reconoció que la liberación de presos políticos “es una señal de buena voluntad”, relativizó su alcance. “Son cerca de 900 presos políticos y se han liberado 46 o 47, la nada misma”, afirmó.
Relaciones con Cuba
Con respecto a los efectos para Cuba, Schmidt advirtió que una eventual presión externa podría tener consecuencias dramáticas. «No es que sea matemático que el cerco a Cuba desde el punto de vista energético vaya a producir necesariamente la caída del régimen. Puede producir algo bastante más dramático, que sería el ‘patria o muerte'», apuntó.
Y dijo que «nosotros deberíamos haber cortado relaciones con Cuba hace mucho tiempo (…), sin embargo, ya tenemos relaciones con Cuba, no estamos en condiciones de aplicar el corte de relaciones en función de nuestra identidad ideológica». Eso sí, sostuvo que “tenemos que tratar de levantar una agenda con Cuba que mejore las condiciones de los cubanos”.
Sobre las declaraciones del Partido Comunista chileno en defensa del régimen cubano, fue tajante: “El Partido Comunista ha defendido siempre lo indefendible. Eso no es de extrañar”.
Irán: «Podría haber acciones puntuales, pero no tropas desplegadas”
Por último, consultado por Irán, Schmidt descartó una intervención militar tradicional por parte de Estados Unidos. “Trump ha dicho muchas veces que no va a enviar tropas ni a involucrar a Estados Unidos en guerras”, recordó.
A su juicio, el escenario más probable es otro. “Podría haber acciones puntuales, ataques desde el aire, drones, bloqueo de comunicaciones, pero no tropas desplegadas”, explicó, advirtiendo que una caída abrupta del liderazgo iraní podría generar un vacío de poder complejo.
“Hay guardias revolucionarios, fuerzas armadas, kurdos, etnias regionales, oposición en el exilio. ¿Cómo se llena ese vacío?”, planteó, agregando que lo más probable es “una represión cada vez mayor”, como ya ha ocurrido en levantamientos anteriores.

