Columna Brújula Digital, 01.05.2026 Iván Camarlinghi, periodista y diplomático boliviano
Con mucha inteligencia, nuestro presidente Rodrigo Paz Pereira acuñó una frase de mucha actualidad para un mundo cada vez más interdependiente y multipolar, en el que las relaciones internacionales son esenciales, sobre todo para países en desarrollo como el nuestro.
La certera frase: “Traer el mundo a Bolivia y llevar Bolivia al mundo”, al margen de un interesante juego de palabras, es una realidad incontrastable e inequívoca. En tiempos como los que corren, la interrelación entre naciones, bloques regionales y económicos es de vital importancia para todos. Lo anterior, tomando en cuenta que en la actualidad nos encontramos viviendo una crisis casi terminal heredada de dos décadas de gestiones fallidas.
En este casi medio año de gobierno, los créditos multilaterales, el optimismo de la gente y la mejora del índice del riesgo internacional han tenido un efecto positivo que permite que la economía muestre una mejoría que puede ser el punto de partida para que el país pueda retornar a las sendas del crecimiento económico y la estabilidad política y social.
La diplomacia, sin duda, juega un rol fundamental en la recuperación económica. No solo se trata de desarrollar relaciones comerciales con todas las naciones, sino fundamentalmente la búsqueda del estrechamiento de lazos de cooperación en todos los campos y la protección a la inversión directa extranjera, de manera de encontrar la forma de complementarse con naciones amigas.
Uno de los aspectos fundamentales de la diplomacia y las relaciones internacionales es la reciprocidad, lo que significa que si, por ejemplo, Perú tiene acreditado a su embajador en La Paz (como ocurre actualmente), nuestro gobierno está obligado a tener su embajador acreditado en Lima.
Si un determinado país tiene acreditado solamente un Encargado de Negocios en Bolivia, nuestro país debe tener acreditado en esa nación a un Encargado de Negocios, que es lo que exactamente ocurre en la actualidad con EEUU.
No solo se trata de nombrar embajadores en 37 países, sino también al menos dos funcionarios diplomáticos de carrera adicionales, imprescindibles para el buen desempeño de un servicio exterior eficiente, profesional e institucionalizado.
Una embajada eficiente significa que las relaciones con la nación receptora están en un excelente nivel y esto le permite la búsqueda de acuerdos bilaterales, comerciales y servicios consulares en favor de nuestros compatriotas.
En el caso de Bolivia, esto implica atender eficientemente a más de 3,5 millones de compatriotas que viven en el exterior y requieren servicios consulares. En la actualidad, hay muchos consulados bolivianos en 50 países que no funcionan con regularidad.
Todas las cancillerías de los principales países del mundo tienen un cuerpo especializado y altamente profesional; sin ir muy lejos, las naciones vecinas como Argentina, Brasil, Chile y Perú tienen el 100 % de sus diplomáticos de carrera profesionales especializados y constantemente evaluados. Ni qué decir de los principales países de la Unión Europea, EEUU, Canadá, Japón y muchas otras naciones de Asia y Australia.
En nuestro país hay grandes esperanzas de que el proceso de reinstitucionalización de la carrera diplomática sea recompuesto y más de 250 diplomáticos profesionales podamos volver a desempeñar las funciones para las que el Estado invirtió recursos, tiempo y suficientes fondos con el fin de dotarse de un servicio exterior altamente profesionalizado.
El que escribe estas líneas fue presidente de la Asociación de Profesionales Egresados de la Academia Diplomática Boliviana (APEADB) los años 2001 y 2002 y, a lo largo de ese tiempo, trabajamos 24/7 con un selecto grupo de colegas en contribuir con la aprobación del Escalafón Diplomático Nacional, que finalmente fue revisado y aprobado en 2004.
He aquí la importancia de la reinstitucionalización de la Cancillería con los nombramientos de personal diplomático de Carrera en el Servicio Central y también en el servicio exterior para cumplir con uno de los objetivos del presidente Paz de insertar a Bolivia en el Mundo y traer el mundo a Bolivia.
Un grupo importante de profesionales, con una o más carreras, dominio de varios idiomas, que se han desempeñado en instituciones públicas y privadas en Bolivia y en el exterior, se han especializado con maestrías y doctorados y han estado permanentemente actualizados durante más de 20 años, aunque fuera de su alma mater, esperan que la frase “Bolivia al mundo y el mundo a Bolivia” sea una realidad y se cumpla el sueño de tantos funcionarios diplomáticos que anhelan con volver a servir al Ministerio de Relaciones Exteriores con esa pasión desenfrenada que es el amor a Bolivia.

