Quién es Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela presionada por Trump

Reportaje
El Mercurio, 04.01.2026

Repudia las acciones estadounidenses, pero Washigton insiste en que es una persona “con la que se puede trabajar” y que "si no hace lo correcto" le irá peor que a Maduro. Considerada una persona de confianza de capturado mandatario, tiene una relación fluida con los empresarios y su poder ha crecido estructuralmente, junto al de su hermano Jorge, al punto de que algunos los consideran como los verdaderos “cerebros del régimen”.

Ella exige la liberación de Nicolás Maduro y ha dicho que es el “único presidente” de Venezuela. Acusa a EE.UU. de “secuestro ilegal e ilegítimo” del mandatario chavista y afirma que Venezuela no “va a ser colonia de nadie“.

Pero Delcy Eloísa Rodríguez Gómez, como vicepresidenta, es ahora la presidenta encargada (interina) de Venezuela y el gobierno de Estados Unidos la considera como una figura pragmática con la que se puede negociar sobre los pasos a seguir en una transición.

El presidente estadounidense, Donald Trump, la mencionó dos veces el sábado después de la captura de Maduro. Primero en una entrevista con Fox News al ser preguntado por lo que pasaría con el gobierno venezolano: “Tienen una vicepresidenta”, dijo. Más tarde en la rueda de prensa en la que se entregaron detalles del operativo, Trump volvió sobre el tema y afirmó que “nadie va a tomar el poder. Tienen una vicepresidenta que ha sido elegida por Maduro y ahora mismo ella supongo que es ahora la presidenta”. El presidente añadió que su secretario de Estado, Marco Rubio “está trabajando directamente (con ella). Acaba de tener una conversación con ella y ella está esencialmente dispuesta a hacer lo que consideramos necesario para hacer Venezuela grande de nuevo”.

Rodríguez desde entonces recibió luz verde del máximo tribunal venezolano y el apoyo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para asumir el poder interinamente. Solo queda que juramente en el cargo.

Hoy Trump reafirmó su mensaje para la mandataria interina, en una entrevista con la revista The Atlantic. “Si no hace lo que es correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más alto que el de Maduro”, aseguró usando un tono más duro que el que usó el sábado.

Rubio también habló sobre Rodríguez este domingo, asegurando que “es alguien con quien se puede trabajar”, a diferencia del depuesto presidente venezolano, quien según dijo, rompía todos los acuerdos hechos con Washington.

 

Un poder que ha crecido a la sombra de Maduro

Persona de confianza de Maduro, tiene el control de la economía, que maneja alejada del dogma chavista de férreos controles, y del petróleo vital en el país con las mayores reservas de crudo del mundo.

Ha sido probablemente una de las personas de mayor confianza de Maduro a lo largo de estos años”, explicó a France Presse el analista político y profesor universitario Pedro Benítez.

Rodríguez fue ministra de Economía entre 2020 y 2024, momento en que se acercó a los empresarios, satanizados durante años por Maduro y su antecesor, Hugo Chávez.

Una feroz hiperinflación y políticas económicas fallidas provocaron un desorden financiero desde 2016, que Caracas luego atribuyó a sanciones estadounidenses del primer mandato de Trump que solo acentuaron la crisis.

Una dolarización de facto junto con la flexibilización de los controles dio oxígeno a las relaciones del chavismo con el sector privado y acabaron con la escasez, aunque la merma del poder adquisitivo nunca cesó.

Entre empresarios se le considera una gestora inteligente en materia económica, abierta al pragmatismo e incluso al diálogo. Tendió puentes con la patronal Fedecámaras y logró reuniones con el gobierno que pocos años atrás parecían imposibles.

Abogada con posgrado en París, Rodríguez fue antes ministra de Comunicación (2013-2014) y como canciller (2014-2017) ejecutó el retiro de Venezuela de la Organización de Estados Americanos (OEA). Entre 2017 y 2018 presidió la Asamblea Constituyente, que rigió como un “suprapoder” cuando la oposición controlaba el Parlamento.

Asumió la gestión del petróleo después de que el poderoso exministro Tareck El Aissami terminara en prisión por un desfalco a la industria. Analistas atribuyen su caída en desgracia a un choque de poder con ella y su hermano Jorge Rodríguez, actual presidente del Legislativo unicameral.

En un perfil acompañado de fotos tipo revista, The New York Times la ubicó como la cara moderada de una eventual transición en Venezuela, aunque analistas la colocan dentro del chavismo de línea dura.

Los Rodríguez son hijos de un dirigente comunista asesinado en 1976 en un calabozo policial. “Su combustible emocional para llegar hasta donde llegaron tiene que ver con la venganza”, dijo a France Presse un politólogo que pidió anonimato.

Y los dos han trabajado juntos para afirmarse en el poder y los que conocen la dinámica del poder chavista dicen que el ascenso vertiginoso de Delcy en los últimos años se apoyó en su hermano Jorge, principal negociador del oficialismo y considerado arquitecto de la acumulación de poder de la dupla.

Otros van más allá. Hace unas semanas, el mayor general retirado Clíver Alcalá Cordones, quien ocupó altos cargos militares en el régimen chavista hasta que se entregó acusado de colaborar con la guerrilla colombiana de las FARC, envió desde la cárcel una carta dirigida al presidente estadounidense, Donald Trump, en la que daba detalles del rol de Delcy Rodríguez. Según la misiva, divulgada por el medio The Dallas Express, la entonces vicepresidenta del Ejecutivo chavista sería “el cerebro” detrás del actual gobierno.

Alcalá asegura que los hermanos Rodríguez son las figuras más importantes en la red criminal conocida públicamente como el Cartel de los Soles e insistió en que la supervivencia del régimen en el poder se debe en gran medida a la gestión de ellos, los “controladores” de Maduro.

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