Entrevista (Manahi Pakarati, exembajadora) El Mercurio, 11.06.2026
El balcón de su departamento en Providencia aún tiene cajas de la mudanza, desde Nueva Zelandia, que están sin abrir. El pasado 30 de enero, Manahi Pakarati (53), diplomática de carrera con 29 años de servicio, tuvo su último día como embajadora, tras haber sido removida por la administración del expresidente Gabriel Boric de la sede en Wellington.
El 14 de septiembre del año pasado, Pakarati abordó, en la Radio Nueva Zelanda (RNZ), la relación entre Isla de Pascua y Chile, lo que figura como una de las razones de su desvinculación. "Somos parte de Chile, parte de una región, pero estamos trabajando en nuevas regulaciones o leyes que nos den otro estatus", señaló en ese entonces Pakarati, y agregó: "Hoy somos reconocidos como un territorio especial de Chile, y ahora tenemos que trabajar en cómo vamos a obtener nuestro autogobierno en mi isla. No hemos llegado a ese punto, pero estamos trabajando en ello".
Esto último fue calificado por el Ejecutivo como "imprudente" y, además, provocó su salida del país de Oceania.
Si bien inmediatamente fue reubicada en la Dirección de las Culturas, las Artes, el Patrimonio y la Diplomacia Pública de la Cancillería, el 3 de junio fue notificada por la cartera que sería removida del servicio exterior. A través de una carta de cuatro lí-neas, firmada por el ministro Francisco Pérez Mackenna, se le comunicó que "por instrucción de S.E. el presidente de la República (...) solicito a Ud. presentar su renuncia, por pérdida de confianza, al cargo de embajadora"
A un día de haber dejado Teatinos 180, entre estatuas de moáis, libros sobre su tierra natal, y pinturas alusivas a la cultura pascuense, que pintó su padre, Lukas Pakarati, la exembajadora da por primera vez su versión a El Mercurio.
Los embajadores deben dar cuenta a la Cancillería de las entrevistas que conceden y pedir autorizaciones. Usted no lo hizo en Nueva Zelandia. ¿Se sentía de algún modo "validada" por su cercanía con el presidente?
Me sentía validada, porque yo siempre mantuve mucha comunicación con el director de comunicaciones de la Cancillería, Benjamín Aguirre.
¿Esperaba que el gobierno de Boric la sacara de Nueva Zelandia?
La verdad es que no. Porque ese es un castigo desproporcionado. Si tú piensas que es por no haber pedido permiso para dar una entrevista de radio, es muy desproporcionado que te adscriban.
Cuando usted era embajadora publicó en sus redes sociales la foto de un cartel con la consigna: "Autodeterminación para Rapanui", y además hizo alusión a la necesidad de un "autogobierno" en la zona, en la radio tenemos un gobierno regional RNZ. ¿Pone en duda que Isla de Pascua sea parte integrante del territorio chileno?
No, para nada (...) Yo les contesté
(en la entrevista) que nosotros éramos parte de la quinta región, por lo tanto tenemos un gobierno regional, y que en ese momento, como y estamos reconocidos como territorio especial por la Constitución <política de Chile, nosotros estamos trabajando, digamos, las autoridades de RapaNui con autoridades del continente, del Ministerio del Interior, por un estatuto de gobierno de territorio especial. De hecho, el Estatuto se llama así, yo no inventé el nombre.
Entonces, ¿usted sí considera que Isla de Pascua forma parte del territorio chileno?
Sí, por supuesto. Es un poco ilógico pensar que una persona que ha trabajado para el Estado de Chile 29 años va a estar ahora aspirando a que Rapa Nui sea independiente.
¿Le parece razonable y prudente que un embajador defienda en entrevistas o redes sociales un “autogobierno” o “autodeterminación”?
Pero es que eso en ese momento era algo que estaba sucediendo. A mí me preguntaron cuál era la situación administrativa entre Rapanui y Chile, y solamente di hechos. Eso no es una opinión mía, eso es lo que estaba pasando. ¿Qué pasa? Que no es mi culpa que la opinión pública o la gente en Chile, en el continente, no sepa lo que está pasando en Rapanui. Yo sí lo sé. Entonces, cuando ellos me sacan solamente la frase que dice "necesitamos el autogobierno para mi isla", de una empiezan a especular que estoy hablando de un gobierno paralelo al de Chile (...) En febrero, nosotros votamos por este estatuto de gobierno de territorio especial y se votó en contra.
Entonces, ahí la gente dijo, ah, ellos estaban viendo una forma, el gobierno anterior estaba viendo una forma de darle más autonomía a la isla.
¿Y a qué se refería con la foto que compartió en sus redes sociales?
El cartel decía "libre determinación para la nación Rapa Nui" que hice fue traducirla, la mejoré, porque yo le cambié el libre, yo le puse self-determination, autodeterminación, y le saqué la palabra nación.
Esa premisa, ¿usted no la comparte?
Ese cartel es de una fundación que se llama Te Hingaro. La fundación Te Hingaro tampoco es independentista. Ellos habían puesto ese cartel en agosto del 2025, a partir de esta mesa de trabajo en que se estaba estudiando este estatuto. Ellos lo que querían era decir 'nosotros también queremos participar en la elaboración de este GTE (Gobierno de Territorio Especial). De eso se trataba. No de que yo estoy llamando para que haya otro presidente en Rapanui, para que nos separemos de Chile. Es que yo soy la persona menos indicada para querer ser independiente. ¿Por qué? Porque he recibido muchos beneficios de parte del gobierno de Chile.
Con toda la polémica que se generó, ¿fue un error haber hecho esa publicación?
¿Sabes cuál fue mi error? Mi error fue pecar de inocencia, porque nunca pensé que había gente que te andaba hurgueteando o escudriñando en tus cosas personales para sacar algo para perjudicarte.
Antes del plebiscito de 2022, usted, en los hechos, convocó a los integrantes de los pueblos originarios a votar Apruebo. Dijo: "Me cuesta pensar que un indígena no vaya a apoyar la nueva Constitución, sería farrearse una gran oportunidad". ¿Su visión respecto del tema indígena es la planteada en el borrador rechazado el 4-S?
No es que hice un llamado a que ellos votaran. Ellos son libres de votar lo que quieran. Pero hubiera sido bueno ver los nombres de los pueblos indígenas en la Constitución. Aunque sea nombrarlos, y uno ya se siente integrado.
¿Apoyaría, por ejemplo, que Chile fuera un Estado plurinacional, con tribunales especiales indígenas, etc.?
Lo veo muy lejano (..) Veo que Chile tiene otras necesidades más urgentes que esas.
Usted cobró notoriedad primero por desempeñarse como jefa de protocolo de la administración de Gabriel Boric ¿Tiene afinidad ideológica con él?
No tengo ninguna preferencia política. De hecho, el presidente Boric no me conocía cuando me nombró. El presidente no conoce muchas veces a sus directores de protocolo, porque por ley debe ser un diplomático de carrera.
Entonces, ¿no tiene afinidad ideológica con el expresidente?
No tengo afinidad ideológica en general. Mi afinidad ideológica con él es por lo que el defendía. Por ejemplo, él dijo "yo defiendo la autodeterminación de Rapanui". Yo en eso okey, lo apoyo, lo que él diga. El presidente es el que manda al país.
¿Y usted qué interpreta por "autodeterminación"?
Capacidad de nosotros de decidir un poco más sobre nuestras políticas, nuestras cosas culturales, los avances, el desarrollo de la isla (.) Es mucho más cercano a la descentralización que a la independencia.
Respecto a su salida, ¿cómo ve usted el argumento de "pérdida de confianza"?
Pienso que es injusto, porque si tú, ahora que sabes mi versión (.), en ningún momento he abogado por la independencia de RapaNui, que es de lo que se me acusa.
¿Intuía que la sacarían del Servicio Exterior?
Intuía, porque la polémica fue demasiado grande, y cuando a uno no lo dejan hablar, no le dan el derecho a la legítima defensa, ni tampoco a la presunción de inocencia, el que calla otorga
¿Tiene previsto impugnar su remoción de la carrera diplomática por alguna vía?
Bueno, es tan reciente que en este momento recién estoy pensando qué iniciativas administrativas o judiciales puedo tomar.

