Carta El Líbero, 07.05.2026 Francisco Javier Devia Aldunate, diplomático de carrera
Aunque la reciente reforma legal a Ley de Inteligencia 19.974 fue necesaria, al estar su foco en lo administrativo y procedimental, no contempló el orden de precedencia protocolar que le corresponde ocupar al director de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), vicealmirante (r) de la Armada de Chile, Ronald Mc Intyre, en los actos y ceremonias oficiales.
Esta omisión debiera subsanarse, atendido que la Inteligencia es una herramienta del poder nacional, tal como lo es la diplomacia, lo militar y lo económico.
El Reglamento de Ceremonial Público y Protocolo vigente dispone que el ministro de Relaciones Exteriores ocupa el lugar 17; Defensa Nacional el 18; Hacienda el 19; el Subsecretario de RR.EE. el 62, Subsecretario de Defensa el 65 y de Hacienda el 67, entre otros, hasta llegar al Subsecretario de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, quien cierra la fila de Subsecretarios con el lugar 100. Lo anterior, de un total de 178 autoridades nacionales y extranjeras.
Dentro del listado existente, se podría intuir que el director de la ANI, de acuerdo con sus competencias, podría ocupar la precedencia número 49, después del director general de la PDI. De lo contrario, podría al menos otorgársele el rango de un Subsecretario, como acontece en España.
Finalmente, con una medida de esta naturaleza, se evitarán las lógicas dudas protocolares, cada vez que el director de la ANI concurra a La Moneda o a algún acto oficial.
Comentario:
Muy bien Francisco. Debe ocupar el lugar que corresponde de acuerdo con su rango e importante función.
Marta Chalhub, embajadora

