Si Castillo fuera Presidente…

Columna
El Montonero, 01.07.2021 
J. Eduardo Ponce Vivanco, embajador (r) y ex viceministro de RREE peruano

Ideas para generar confianza y esperanza

En la eventualidad de una proclamación presidencial del señor Castillo por el Jurado Nacional de Elecciones, y teniendo en cuenta que su controversial plan de gobierno plantea una asamblea constituyente como propuesta no negociable (además de otras ideas inquietantes), el hasta ahora candidato ha intentado calmar las aguas con declaraciones y promesas que no han convencido.

En su mitin de la Plaza 2 de Mayo dijo que sería respetuoso de la Constitución y sus instituciones “hasta que el pueblo lo decida” a través de un referéndum, lo que colisiona frontalmente con la normativa de la Carta Magna. Y tanto sus deslindes verbales como una supuesta fractura con el señor Cerrón, Secretario General de Perú Libre, han sido objeto de dudas, aparte de haber suscitado cuestionamientos sobre una relación conflictiva del Ejecutivo con su bancada parlamentaria, mayoritariamente integrada por cerronistas radicales.

Mayor credibilidad ha tenido su alianza con Juntos por el Perú y la señora Mendoza. Sin embargo, ese vínculo refuerza la corriente que busca una asamblea constituyente y, por tanto, no aporta tranquilidad alguna en los delicados planos de la seguridad jurídica y la estabilidad económica. El discurso más “liberaloide” del juntista Pedro Franke ha sido consistente en su línea, pero distante de la ortodoxia de Perú Libre, lo que también ha provocado interrogantes.

Algo similar ocurre con las expresiones que buscan mantener en el cargo al Presidente del BCR, Julio Velarde, quien ha confesado estar cansado de su sobresaliente y prolongado trabajo en beneficio del Perú. Si bien ha prometido pensar en la propuesta y conversar con Castillo, es evidente que exigirá garantías suficientes para contar con un directorio por lo menos compatible con sus convicciones económicas y políticas, ciertamente distantes del pensamiento perulibrista.

Otra forma de generar la confianza del doctor Velarde –y de una mayoría de peruanos– sería que el candidato Castillo se manifieste claramente en favor de proyectos mineros tan importantes como Conga y Tía María. Su posición tendría un especial valor porque su origen campesino y cajamarquino le permitiría convocar el respaldo social a esos emprendimientos en el marco de acuerdos significativamente beneficiosos para las comunidades que habitan las respectivas zonas de influencia. Más aún, tales decisiones abrirían el camino para aprovechar plenamente lo que se presenta como un prolongado período de altos precios del cobre –que sigue durmiendo en los ricos yacimientos que deberían acabar con la pobreza en nuestro país–.

En cuanto a la estabilidad del marco político-jurídico e institucional que el Perú requiere, el candidato Castillo debería ofrecer a los peruanos su solemne compromiso de respetar escrupulosamente el Estado constitucional de Derecho que limita el poder del gobierno nacional, y vincularlo al estricto cumplimiento de la Carta Democrática Interamericana, en cuya gestación Torre Tagle jugó un papel particularmente destacado.

No hay comentarios

Agregar comentario